La simpleza de Augusta

Muchos regresos han marcado la historia del deporte mundial. Como el de Mónica Seles al ganar el Abierto de Australia en 1996, a solo tres años de ser apuñalada por un fanático en el torneo de Hamburgo o el de Muhammad Ali, quien volvió a ser campeón peso pesado, siete años luego de que su licencia fuese suspendida por rehusarse a pelear en Vietnam, pero el regreso de Tiger, tiene una connotación mayor, tiene la particularidad de que no fue solo un regreso de una lesión física o algún problema personal, sino de ambos.

El periodista Andy Bull en «The Guardians» lo describe de la siguiente forma: “Tiger ha sido atormentado en cuerpo y alma, su cuerpo roto, su espalda destrozada vuelta a armar, su reputación destruida y los pedazos y piezas desparramados para que el resto de nosotros lo aprovechemos. Y aquí estaba él, saliendo del green del hoyo 18, campeón del Masters, con su familia a su alrededor, después de haberlo vuelto a juntar”

Una vez más el deporte nos enseña lo humanos que son nuestros idolos y lo importante de creer en los sueños y en nosotros mismos para lograrlos. El mensaje de Tiger fue “Tu nunca debes rendirte. Eso es un hecho. Tu siempre debes pelear. Simplemente renunciar nunca debe estar en la ecuación.”

Pero para los que no solo amamos la pasión de los deportes, sino que también vivimos en el negocio del mismo, Augusta nos deja muchas lecciones que es necesario tener en cuenta en este momento de transición. En donde muchos se dejan cegar por el crecimiento vertiginoso de la industria y tuercen la naturaleza de la misma para crear espectáculos vacíos que muchas veces terminan haciendo más daño que beneficio a algunas disciplinas.

El inicio, En 1934 Bob Jones y Clifford Roberts iniciaron el Masters, con un objetivo muy claro, proporcionar la mejor experiencia posibles a los jugadores y los aficionados. El Masters se concentra en la pureza del juego, en la cancha no se ve ningún tipo de avisos promocionales y a pesar de la gran demanda de sus entradas, no queda duda que se quedará exclusivo a los pocos afortunados que tienen la oportunidad de asistir.

Esto que parece simple, es contradictorio muchas veces con algunos deportes o eventos deportivos que buscan llenar todos los espacios posibles con anunciantes, explotar hasta el último espacio donde pueda entrar un asiento nuevo, o simplemente tener todos los anunciantes que se puedan sumar, sin pensar si estos nuevos ingresos perjudican el deporte o el evento en el largo plazo.

115 millones en 4 días

En total, el Masters genero alrededor de $115 millones en ingresos este año, de acuerdo con los informes de Golf Digest. Mientras los boletos del Super Bowl oscilaron entre $ 800 y $ 1,900, en el mercado secundario. Este año los pases de cuatro días para el Masters tuvieron un costo de 325$ y en la reventa comenzaban en $ 5.088 en StubHub, los boletos de la ronda de práctica del miércoles de $ 65 eran de al menos $ 925, y un pase de domingo, de un día tenía un precio de $ 1,600.

El Masters se reserva el número de los asistentes, pero se estima que se venden aproximadamente 40.000 pases para los cuatro días y cerca de 150.000 para los días de práctica, lo cual suma un aproximado de $ 34.75  millones en boletos. Si le pusieramos un ticket promedio de 250$ en merchandising, estaríamos hablando de 47,5 millones, en comparación con los 9 millones que arrojó el informe del año 1997 realizado por Golf Digest.

Un evento de semejante magnitud, pudiese tener decenas de patrocinantes, muchos Sports Marketers, soñarían con salir a buscar todos los posibles con una Sport Property de esta magnitud. Pero el Masters solo tiene tres: IBM, Mercedes Benz y AT&T.

¿El dueño de los derechos de transmisión? El mismo desde hace 60 años. La CBS, quien transmite y cobra a los patrocinantes al final del torneo, pasando las respectivas facturas solo para cubrir costos.

¿Qué es lo que hacen distinto entonces? Están convencidos del valor de la experiencia  y la tradición única que genera la atmósfera de este evento. No tienen clientes, sino que tienen socios, aliados, donde todos dan lo mejor de sí, para construir uno de los mejores eventos deportivos del año y probablemente el que nos brindo el mejor ejemplo de pureza que el deporte puede transmitir, al respetar el esfuerzo, la superación, la pasión a través de la disciplina del golf y el impecable trabajo de los organizadores y patrocinantes que trabajan para generar valor y no solo para hacer dinero.

Algunos datos extra de la ronda solo del día domingo. Según Apex Analytics, Tiger Woods aportó a sus patrocinadores un valor publicitario equivalente a: Nike: $22,540,000, Monster: $958,333, Bridgestone: $134,167. CBS Sports, batió el récord de audiencia más alta para una transmisión televisiva de golf por la mañana en la historia, con una audiencia de 10.8 millones en sintonía. 

¿Podremos en Latinoamérica hacer crecer nuestros eventos deportivos respetando su esencia? Seguro que sí!

Por: Luis Miguel Colmenares CEO

@lmsportsbiz

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